Acabamos de conocer el sueldo de
Esperanza Aguirre. En bruto, estamos hablando 9.060 € al mes. Quitando
impuestos y demás, su sueldo definitivo mensual es de 5.825,92 €. ¿Por qué
escribo esto? Pues porque hace un tiempo tuvimos que escuchar de boca de
Aguirre que es “pobre de pedir” y que tiene dificultades para llegar a fin de
mes. Seguramente la señora presidenta ya sabrá todo lo que ahora voy a contar,
pero le dará igual. O puede no saberlo, lo cual sería lamentable, dado que es
la Presidenta de la Comunidad de Madrid. Hoy vamos a hablar de los verdaderos
pobres de Madrid.
Un 13%
de los madrileños viven por debajo del umbral de la pobreza. Es un dato del
2009. ¿Queréis algo más actual?
42.099
menores viven en la pobreza en Madrid, repartidos en 23.695 familias.
CaixaProinfancia atendió a un 23,6% de los menores, frente al 3,6% en el resto
de España. Me pregunto qué ha hecho el Papa en su visita a Madrid por ellos. ¿De
qué ha servido la JMJ? Por cierto, nadie ha dado aún esa cifra milagrosa de los
millones de euros de ingresos que iba a suponer y que se daría tras la visita
de Benedicto.
Me pregunto qué va a hacer toda
esta gente cuando quiera subir al metro o a un bus EMT y tenga que pagar un 50%
más que antes. Me pregunto qué harán si quisieran subir a un taxi y vean que
tienen que
pagar
un 1,6% más desde el próximo 12 de diciembre de 2012 gracias a lo pactado
por Ana Botella con el gremio de taxis. Eso no es todo, la hora de servicio
nocturna se incremente un 10% y cada vez que se llame a un taxi por teléfono
costará 5€ fijos, independientemente de la distancia a la que se encuentre el
taxi.
¿Cómo se quiere solucionar el
problema de los mendigos en Madrid? Pues para el señor Gallardón, la solución
pasa por hacer una
ley
estatal que permita a los ayuntamientos sacar a los sin techo de la calle. La
propuesta vino después de que el presidente de la asociación de comerciantes de
Gran Vía hablara de la molestia de tener personas “tiradas” por la calle y “pedigüeños
que campan a sus anchas”. Seguramente, esos pedigüeños tirados por la calle
prefieren estar así que en una vivienda digna, ¿verdad?