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lunes, 14 de septiembre de 2015

Crónica Rosendo + Boni, Móstoles 13/09/15

El domingo 13 de septiembre de 2015 actuaron estas dos figuras imprescindibles de nuestro rock en Móstoles, dentro de la programación de las fiestas de la localidad. Una gran noche que reunió a unos cuantos viejos y nuevos rockeros, dispuestos a vivir el rock, por la cara. Os comento un par de cosas de los conciertos y al final os dejo algunas fotos y vídeos.

Boni fue el primero en subirse al escenario. Él mismo nos dijo que tenía muchas ganas de estar en esta cita ("de abrir la noche para el jefe", dijo) y se notó. Concierto enérgico desde el minuto cero. Sin ninguna duda, él es quien más hereda el espíritu de Barricada, tras la escisión de la banda. Por cierto, quiso tener unas palabras para sus compañeros deseándoles lo mejor y diciendo que han merecido la pena todos los años de Barricada. Un bonito y emotivo gesto. Desde ahora, el panorama del rock español debe tener muy en cuenta a Boni, porque nos vamos a encontrar con un gran directo, mucha actitud del Boni y buenos músicos acompañándole. Solo falta que el personal se aprenda las canciones nuevas. Hay que hacer mención obligada a la ganancia en directo de todos los temas de Incandescente. Explosivo, Desakato, Cuchillas o Lluvia torrencial son algunas de estas nuevas canciones que ganan mucho en vivo. También hubo momento para clásicos de Barricada como Callejón sin salida, Okupación, Pasión por el ruido o Bajo control, e incluso para versiones como Aquí huele como que han fumao de los extintos Koma. Unos 80 minutos que dieron para saber que Boni ha pasado, y con gran nota, el examen post-Barricada. 


Rosendo es un seguro. Si vas a un concierto de Rosendo, sabes que vas a ver un conciertazo. Incluso si hay imprevistos como ayer (rotura de cuerdas, lluvia...). Para nada se notó que este era el último concierto de un finde con triplete (viernes en Salamanca y sábado en Vila-real) y el enésimo concierto del año. Sigue en forma. Sus dedos siguen en forma. Su actitud sigue intacta. La que más se resintió fue la guitarra que sufrió rotura de cuerda... ¡dos veces! ("a ver si no se me rompen más cuerdecitas", bromeaba Rosendo, después de la segunda). Esto dio lugar a momentos insólitos en un bolo del maestro: varios cambios de guitarra. Una de ellas en mitad del Masculino singular creando un vacío sonoro que rellenó el público a base de palmas. Al margen de esta anécdota, el sonido fue limpio y el volumen correcto (tirando a bajo), como suele ser habitual. El setlist fue el que ha venido haciendo durante todo este 2015 en los conciertos largos (o sea, fuera de festivales), hasta que llegó la lluvia. Rosendo tiene un gafe con la lluvia, qué le vamos a hacer. Las gotas aparecieron en Agradecido y esto obligó a hacer un cambio respecto a los bises habituales, dando lugar a un final express improvisado con Maneras de vivir enlazado, sin pausa, con Navegando. Y, oye, me gustó mucho. No es mala idea acabar así los conciertos. Dos temazos de sobra conocidos por todos, con mucha tralla y enlazados. Final por todo lo alto. El caso es que acabe como acabe siempre te vas con una sonrisa y ganas de más. Porque es el más grande.













domingo, 28 de septiembre de 2014

Rosendo, Las Ventas 27/09/14 - Inolvidable

Inolvidable. Para nosotros y para Rosendo; “nunca lo olvidaré”, repitió en varias ocasiones. Se le veía emocionado y divertido. Esta fue mi undécima cita con Rosendo y nunca lo había visto tan encantado como ayer. La noche del 27 de septiembre de 2014 va a pasar a la historia. Fue una noche tan especial, que hasta el cielo quiso respetarla; “y ni una gota”, decía Rosendo. Y es que había predicción de agua durante el concierto, pero la lluvia no quiso deslucir el evento y solo se presentó, en forma de diluvio, a los pocos minutos de acabar el show.
  
A las 9 y poco, puntual, salía Rodrigo Mercado a hacer las veces de telonero de su padre, ante una plaza de toros como Las Ventas, que ya estaba prácticamente llena a esa hora. Empezaron con varios temas de su único disco en solitario hasta el momento. Sonaron en el primer tramo canciones como Sensible y Astro Rey (sin las colaboraciones de Rosendo y Fito). El que sí salió como invitado poco después fue Rafa J. Vegas con su bajo. Rodrigo también quiso presentar algunos temas que estarán incluidos en su próximo disco, en el que ya está trabajando. Además, era un momento idóneo para que tocará El alma se colma, canción que cantó y escribió para el disco Canciones para normales y mero dementes de Rosendo. Cerraba el concierto, unos 50 minutos después, con No pararé y Puntualmente demora. Un concierto impecable en cuanto a calidad de sonido y bien ambientado con imágenes en la pantalla del escenario. Sí es cierto que había muchas ganas de guitarreo y la música de Rodrigo no es precisamente como la de su padre, pero nos sirvió para conocerle un poco más y echarnos unos bailes.


Si hubiéramos cogido un alfiler y lo hubiésemos tirado a las gradas, le habríamos dado a alguien sí o sí, porque no había ni un centímetro libre. En el ruedo estábamos un poco más holgados. El aspecto de Las Ventas hasta las banderas, con las 17.000 entradas que se agotaron varias semanas antes, era impresionante. Más gente aún que en el concierto de 2008 de la gira Otra noche sin dormir, puesto que en esta ocasión también se vendieron los asientos de las andanadas de la plaza. Una serie de focos colocados en la parte alta ambientaban con colores cambiantes todo el espacio, así que no llegamos a estar a oscuras en ningún momento de la noche. Incluso nos sobrevoló un dron. Desconozco si era parte de la organización o si venía de fuera. El escenario contaba con una pantalla enorme al fondo y dos a los lados. En la del fondo, durante casi todo el concierto, lucía la rúbrica de Rosendo, menos cuando salieron las colaboraciones; entonces pasaba a hacer las funciones de una pantalla de retransmisión gigante.


Son alrededor de las 22:20h de la noche. Bajan las luces del escenario y en la pantalla del fondo, la imagen de Rosendo tapándose un ojo del Vergüenza torera. Los nervios afloran. Llegó el momento. Está a punto de comenzar EL CONCIERTO.


Sale Rosendo y Las Ventas se cae. Megaovación. Con su sencillez habitual, comienza con A dónde va el finado. Estamos calentando. Aunque lo cierto es que ya estábamos muy calientes y con Listos para la reconversión nos vinimos todos arriba. Enlaza con Cosita, una canción que siempre ha caído muy simpática entre los seguidores. Empieza el turno de las nuevas con Al lodo brillo. Hasta aquí, todo como cualquier otro concierto de la gira. De aquí en adelante, ya sea por lo exclusivo del tema o por cambio en el orden, cualquier parecido con otro concierto es pura coincidencia. Seguimos con las nuevas Ni fu ni fa y Delirio para entrar de golpe con el celebrado Hasta de perfil. Bueno, lo cierto es que todas fueron celebradas, porque no paramos de cantar ni un minuto (así estoy yo, afónico ‘perdío’). Seguían Salud y buenos alimentos, que siempre gana una barbaridad en directo, y Cada día. Cuando, la siguiente, es una de las preferidas del Vergüenza torera y se nota. Y, podríamos decir que aquí concluye la primera parte del concierto. Lo que viene después es… Sin palabras…


El trío comienza a tocar la reivindicativa Muela la muela y sale por detrás Kutxi Romero, la primera colaboración de la noche, y aquello se convierte en una locura. Tanto, que ni se escuchaban casi las voces (al menos donde yo estaba en el ruedo). “Y si duele que duela, viva la revolución” cantado por Rosendo, Kutxi y 17 mil gargantas. El de Carabanchel recuperó De nada más de aquella gira de teatros, para que quedara esta noche grabada en directo. Y de una preciosidad de canción, a otra. Llega una de las grandes sorpresas de la noche; la interpretación en directo de A remar. Una de las canciones más lentas que haya cantado nunca Rosendo. En el disco, se grabó con instrumentos de cuerda y ayer, también. Rosendo, en directo, con instrumentos de cuerda. Lo nunca visto. Y, además, con la voz de Rodrigo Mercado acompañando. Pero si esto es inédito, ojo a lo que viene a continuación. Se van todos, escenario en negro. Sale Rosendo con una guitarra acústica. Él solo con la guitarra, comienza a tocar Se acabó de Leño y en la pantalla del escenario una foto de Chiqui Mariscal y después una de Tony Urbano; los bajistas de Leño fallecidos. En el caso de Tony, justo un mes antes de esta fecha. Acaba la canción y la pantalla emite un mensaje: “Leño pa´siempre!!!” No sé cómo expresar la emoción de vivir ese momento. No solo lloré allí, sino que lo recuerdo y aún me afloran las lágrimas. Qué queréis que os diga. Con Leño explotó el Rock & Roll en este país y ayer, con este homenaje de Rosendo, para mí, se acabó. Seguiremos yendo a conciertos, seguiremos cantando, saltando y disfrutando con las canciones que hay y las que vendrán. Pero nada puede superar esto. Hemos llegado a la cima. Ya está. Se acabó.



Después de la obvia gran ovación, con ese mensaje en el fondo del escenario como único punto de luz. Mariano, Rafa y Rosendo vuelven al escenario para cantar Entre las cejas. Sale Luz Casal y se lleva el aplauso más grande de todos los invitados. Una magnífica interpretación de este tema de Leño, que Luz ya cantó para el disco Bajo la corteza. Era el turno de una canción que hacía tiempo que no escuchábamos en directo: Sufrido. Cuando comienza a sonar Vergüenza torera, sale El Drogas con su habitual bastón. Son tantas emociones seguidas que estamos como en una nube. En agua caliente con Mariano adquiriendo más presencia en este tema que en el pasado. Son inconfundibles los primeros acordes de Flojos de pantalón, que hacen que saltemos como un resorte. Y si encima sale Fito Cabrales, pues os podéis imaginar. Más energía aún en este temazo, con la guitarra de Fito. Amaina tempestad es ya como si fuera un clásico, a pesar de salir en su penúltimo disco, y es que es una de las mejores composiciones de Rosendo de los últimos años. El último en salir es Miguel Ríos, que vino a cantar el clasicazo Agradecido. El "tito Miguel", como le llamó el maestro, se cantó ‘a cappella’ una estrofa cambiando la letra para darle las gracias a un Rosendo sonrojado. Se cierra el capítulo colaboraciones, pero esto aún no ha acabado…



Volvemos a Leño con Sorprendente que es un cañón en directo. El siempre resultón Masculino singular no faltó en la “feria”, como tampoco lo hizo Pan de higo, que, sin comerlo ni beberlo, se ha convertido en uno de los clásicos más conocidos por los que solo conocen a Rosendo de refilón. Estamos en la parte final: “Esto se tiene que acabar en algún momento”, se lamentaba Rosendo. Y nos fuimos Locos por incordiar, también recuperado para esta noche mágica. Se iban del escenario, pero poco tiempo después volvieron para ofrecer los bises. Rosendo estaba abrumado por el continuo apoyo del público, “madre mía, muchas gracias”. Los bises empezaron con el color y el calor de Y dale, el rockero Majete, para despedirse otra vez con el potente Navegando. Despedida de Rafa, Mariano y Rosendo juntos en la delantera del escenario. Pero aún queda la traca final. Volvían a salir, tanto el trío como el resto de los colaboradores, para marcarse todos juntos el himno Maneras de vivir. Una locura. Y ahora sí. De esta forma finalizó, tras algo más de dos horas, y después de dar repetidas veces las gracias Rosendo, una noche irrepetible.


La noche era un homenaje a tantos años de Rosendo sobre un escenario y por eso tuvo especial peso Leño con cuatro canciones, más que nunca, y la inédita en su etapa en solitario Se acabó. Como es habitual en los conciertos de Rosendo, nos juntamos muchas generaciones, aunque quizá en este la media de edad fue un poco más alta de lo habitual. También destacar que vino mucha gente de todos los rincones del país para no perderse el acontecimiento. Y me consta que hay mucha, mucha gente que le habría gustado venir, pero se quedaron sin entrada. Como decía al principio, vimos a un Rosendo emocionado y muy agradecido. “Esto es muy divertido y espero que os lo estéis pasando, por lo menos, tan bien como nosotros”, dijo en algún momento de la noche. Pues sí, nos lo pasamos en grande. Yo ya me puedo morir tranquilo después de esto. Lo bueno es que todo ha sido grabado y saldrá en un CD/DVD que esperamos con ansia. Solo queda una cosa por decir: GRACIAS ROSENDO.



Setlist:

1. A dónde va el finado
2. Listos para la reconversión
3. Cosita
4. Al lodo brillo
5. Ni fu ni fa
6. Delirio
7. Hasta de perfil
8. Salud y buenos alimentos
9. Cada día
10. Cuando
11. Muela la muela (con Kutxi)
12. De nada más
13. A remar (con Rodrigo)
14. Se acabó
15. Entre las cejas (con Luz)
16. Sufrido
17. Vergüenza torera (con El Drogas)
18. En agua caliente
19. Flojos de pantalón (con Fito)
20. Amaina tempestad
21. Agradecido (con Miguel Ríos)
22. Sorprendente
23. Masculino singular
24. Pan de higo
25. Loco por incordiar
Bises:
26. Y dale
27. Majete
28. Navegando
Bis:
29. Maneras de vivir (con todos)

PD: Nos cuentan los amigos del facebook "Escultura de Rosendo en Carabanchel" que la decisión de que no actuara Ramiro Penas fue solamente suya, dicho por él mismo, y que Rosendo insistió hasta el último momento en que saliera.

domingo, 22 de junio de 2014

Crónica de Extremoduro en Rivas (21/06/14)

Antes de nada debo avisar de que esto no va a ser una crónica al uso. Más bien serán unos comentarios de una serie de puntos que quiero resaltar. Pero lo primero, y más importante, es decir que fue un conciertazo. Con este directo me he quitado una espina. La primera vez que vi a Extremoduro fue en el festival En Vivo Rivas 2012. Allí me fui no muy contento con su actuación, como podéis leer en la crónica del festival. Fue un concierto muy frío con el público (y eso que éramos en torno a 40.000 personas -o precisamente por eso-). Esta vez no fue así, vimos a un Robe mucho más hablador (después de dos canciones ya había hablado más que en todo el concierto del En Vivo). También ha sido un setlist esta vez más equilibrado. En definitiva, esta vez ha sido un concierto de 10 de los Extremo. Pero vamos a comentar esos puntos que os decía y al final tendréis el setlist completo y unas fotos.



:: Los temas nuevos van muy bien en directo. A mi juicio, mucho mejor que los de sus dos discos predecesores. Qué borde era mi valle muy potente. El principio de Mi voluntad y el final de Poema sobrecogido, una locura. Pero el mejor en directo es Mama. Pedazo de tema para los directos. No lo tocan en todos los conciertos, pero deberían hacerlo porque suena Espectacular.

:: Algunos querréis matarme, pero La Ley Innata no me gusta. Y en directo se me hace muy aburrido.

:: Extremo siempre tienen tirón. Más de 18.000 personas nos juntamos. Un auditorio lleno, pero cómodo para estar, sin agobios.

:: Buen sonido. Empezó el concierto con el sonido muy sucio, pero a los dos minutos ya estaba solucionado y así hasta el final.

:: Como decía antes, un Robe muy comunicativo durante todo el concierto y excusando el cambio de recinto: “espero que con todo esto hayáis salido ganando”.

:: De todas las posibles combinaciones de setlist que he visto en los conciertos previos, este sin duda era para mi el mejor.

:: Me habría gustado que la última canción suya fuera una más clásica y cañera que El camino de las utopías. Opino que los conciertos deben acabar siempre lo más alto posible.

:: Mención especial para el sonidazo en directo de Autorretrato.

:: De nuevo un gusto ver un concierto en el Miguel Ríos y sus abundantes baños y barras. Sin duda, Rivas es la Ciudad del Rock de Madrid.

:: Los promotores del concierto prometieron buses y la verdad es que los hubo. Y muchos. En cuanto al funcionamiento nada puedo decir.

:: El mini de cerveza 8 pavos. ¡Ochos eurazos por un mini de San Miguel! No tiene perdón de Dio. Recordamos que en el Rivas Rock fueron 5€, casi la mitad.

:: Tres horas de concierto, sin cortar los 20 minutos de descanso. Empezó a las 22.30h y eran las 2 menos 10 de la madrugada cuando acabó de sonar el Rockin´ all over the world.

Setlist:

1.       Intro

2.       Sol de invierno
3.       Buscando una luna
4.       La vereda de la puerta de atrás
5.       Locura transitoria
6.       Mama
7.       Golfa
8.       Si te vas...
9.       (canción inédita)
10.   Dulce introducción al caos
11.   Segundo movimiento: Lo de fuera
12.   Cuarto movimiento: La realidad
(descanso)
13.   Prometeo
14.   Jesucristo García
15.   Poema sobrecogido
16.   So payaso
17.   Mi voluntad
18.   Autorretrato
19.   Standby
20.   Salir
21.   Puta
22.   ¡Qué borde era mi valle!
23.   Ama, ama, ama y ensancha el alma
(bises)
24.   El camino de las utopías
25.   Rockin´ all over the world 








lunes, 19 de mayo de 2014

Rivas Rock - Mi crónica

Parecía que no iba a llegar nunca el día del Rivas Rock, pero llegó. Se estrenó este festival y lo hizo de la mejor manera posible; con grandes actuaciones de todos los grupos y con una buena afluencia de público. El Auditorio Miguel Ríos ripense volvió a ser el centro de rocanrol de Madrid, con una jornada llena de clásicos del rock y el punk estatal. El buen tiempo (hasta que llegó el frío a cierta hora), el precio asequible, el gran cartel y las ganas de rock hicieron que nos juntásemos unos cuantos locos por el rocanrol. Una primera edición del Rivas Rock marcada por el fútbol, para mal o para bien.

Rosendo



Empezaba pronto la fiesta, cuando a las 17.30h en punto salían al escenario los Porretas. Vaya papelón el que tuvieron los de Hortaleza, saliendo los primeros, con un partido de liga en el que uno de los equipos de la capital podía proclamarse campeón y calor. Mucho calor. Porque el sol pegaba y mucho. A pesar de todo ello, había ya mucha gente en el auditorio. Empezaron con una versión más lenta de Ahora lo llevamos bien, como ya hicieran en el viña, acompañada de teclados. Una versión que no termina de cuajar entre el público. Después llegó el momento de saltar con Jodido futuro. Y los saltos no pararon hasta el final. Si nos dejáis, Hortaleza, Marihuana, Si los curas… o La Del Fútbol no faltaron a la cita. De las nuevas, cayeron la versión de Green Day Cuando sales con los colegas, Tripis (muy rollo ska con teclados y vientos) y El gran engaño (mi preferida del último disco, que suena muy bien en directo). El muy aplaudido y coreado recuerdo a Rober con Aún arde Madrid era obligatorio. El final llegó, como es habitual, con Porretas. Una gran actuación con el grupo y el público muy enchufados. Ni el fútbol ni el calor pudieron con ellos.



Después de la gran actuación que dieron en el viña un par de semanas antes, había mucha expectación por ver a Gatillazo. Y no defraudaron. Caña desde el minuto cero. Las guitarras, la batería, los brincos y bailes con el micro de Evaristo… nada paró ni un segundo en toda la actuación, salvo un par de respiros de uno o dos minutos para coger aire y, de paso, pisar el freno, que iban demasiado bien de tiempo… Un setlist plagado de temas potentes, mezclando clásicos con nuevas canciones incluidas en el Siglo XXI. Los nuevos cortes son tan buenos que ya son acogidos entre el público con el mismo entusiasmo que algunos clásicos, si no más. Evaristo no pierde las ganas con los años y el público se contagia. A pesar de los intentos de acabar en la hora, acabaron unos minutos antes. Más tarde llegó el turno de Los Suaves. Un buen concierto, con un Yosi muy animado, pero cuya pronunciación dejaba mucho que desear. Musicalmente, un concierto de diez. El Yosi es así y así le queremos, aunque en el tramo final, en tres o cuatro canciones, solo fuera capaz de pronunciar de forma entendible un par de palabras, algunos murmullos y, eso sí, muchas risas. A estas alturas, nadie va a criticar al Yosi. Y menos cuando, pronuncie o no pronuncie, pone toda la actitud y el buen rollo sobre el escenario. La actuación de Los Suaves se convirtió en una fiesta de celebración por la liga que acababa de conseguir el Atleti. El Yosi con la camiseta del equipo, confetis y serpentinas, una gran bandera del Atleti al final del concierto... Lo dicho, una fiesta. Otro gran concierto que animó a todo el personal presente en el auditorio. Y, a estas alturas, ya éramos muchos.


Llegó el momento de Rosendo. El gran cabeza de cartel, con más tiempo que nadie (90 minutos) y a la mejor hora. Rosendo es sinónimo de calidad. Como viene siendo habitual, un  conciertazo. Y, también como viene siendo habitual, gozó del mejor sonido de la noche. Llegan Rosendo y su equipo y hacen que lo que hasta ahora estaba siendo mejorable, se convierta en un sonidazo, muy limpio. Se abrió la lata con A dónde va el finado, tras la que se acercó al micro a saludar: “¡Rivas! Atleeeeet… digo, perdón, buenas noches”. Por todos es conocida su afición a los colchoneros. Continuaba con el dúo Listos para la reconversión/Cosita, que funciona muy bien. Después vino un setlist poco habitual, en el que el tema Y dale! Sonó mucho antes de lo habitual (el 5º o 6º tema) y con muchos temas nuevos. Estamos en la segunda parte de la gira Mentira Me Parece y se incluyen temas nuevos como Ni fu, ni fa o Delirio, sustituyendo a otros nuevos como Y venga vueltas. He de decir que, personalmente, prefiero los temas nuevos incluidos en la primera parte de la gira. Suenan mejor en directo. De los nuevos, también cayeron Al lodo brillo, Vergüenza torera, Muela la muela y Cuando. Amaina tempestad fue muy celebrada y es que es ya casi un clásico, a pesar de tener cuatro años. Un temazo. Después de una nueva simpática mención al Atleti, anunciaba el momento para el recuerdo. Con los primeros acordes del Sorprendente de Leño, todo el mundo se vino arriba. Empezaba la parte de los clásicos; Hasta de perfil, Salud y buenos alimentos, Pan de higo, Flojos de pantalón (¡locura!), Agradecido… No sonó Masculino Singular, imprescindible en los directos de los últimos años. Entre ellos hablaron en un momento determinado, así que imagino que fue retirada en el momento, por falta de tiempo. El final apoteósico llegó con el gran e infalible Maneras de vivir. Si alguien no salta con este tema es porque está cojo. Así acabó una actuación de Rosendo un tanto rara por el setlist y por algún despiste de guitarra y letra de Rosendo que no suele ser habitual. Pero, como siempre, una gran actuación, manteniendo el nivelazo al que nos tiene acostumbrados. Muy grande.


Entre Rosendo y Narco, la pólvora hizo acto de presencia; los fuegos artificiales de las fiestas de Rivas. Poco puedo decir de Narco y EUKZ, porque no vi ninguna de las dos actuaciones completas. La parte que vi de los Narco, el final, sonó con una potencia considerable, convirtiendo los temas en trallazos. Los EUKZ, que empezaron con retraso acumulado, sonaron bien, con temas coreados por el público que quedaba que, a estas horas y con la bajada de temperatura desde la media noche, ya no era tan abundante como antes.

Así acabó la primera edición del Rivas Rock. Espero que la primera de muchas. Como en todos los noveles y a pesar de que fue un gran festival, hay cosas que corregir. Empezando por poner un escenario más grande. Este era tan pequeño que, incluso, daba sensación de agobio. El equipo de sonido tampoco fue el mejor. Un sonido mediocre, sobre todo en los primeros grupos, excepto con Rosendo. No sé si el quipo y el escenario son cosa de la organización (Bola 9 y Sufriendo y Gozando, estos últimos organizadores del Aupa Lumbreiras y el Leyendas del Rock) o del Ayuntamiento (el mismo escenario sirvió para el Planet Babylon el día anterior -con una organización, distinta al Rivas Rock, que dejaba mucho que desear, pero eso ya os lo contaré otro día…- y para el resto de actuaciones de las fiestas). Tampoco habría venido nada mal una pantalla para los que quisieron ver los conciertos desde la grada. Y en el aspecto a mejorar, poco más que decir. Sí quiero destacar puntos de la otra cara de la moneda, las partes positivas. Empezando por el cartelazo y por el precio. En el interior del auditorio, los minis de cerveza costaban 5€. ¡5€! Las comparaciones son odiosas, pero en el Sonisphere (organizado por Last Tour), un año antes, costaban 8 eurazos. A destacar también la idea de poner pulseras para salir y entrar libremente. Un detalle que no es nada habitual en los festivales de un día. También agradecer al Ayuntamiento de Rivas que haya apostado una vez más por el rocanrol, volviendo a hacer de Rivas y del Miguel Ríos, con sus fantásticas instalaciones, un referente del rock estatal. Es de agradecer que en Rivas cuenten con el rock en estos tiempos difíciles que corren. Nosotros lo agradecimos con una presencia nutrida de espectadores, sobre todo en las actuaciones de Rosendo y Los Suaves, y haciendo un uso civilizado de las instalaciones. También la organización parece que ha quedado contenta a tenor de un mensaje en Facebook que decía “GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS!” acompañado de la foto que hay después de estas líneas. Los comentarios de la gente que asistió también son de satisfacción. El Rivas Rock ha pasado su primera edición con muy buena nota. Ya solo queda dar la enhorabuena a la organización, al Ayuntamiento, a la gente y que esto no acabe aquí. ¡Que haya Rivas Rock por muchos años más!


Más fotos:







lunes, 30 de diciembre de 2013

Crónica de Noprocede (sala Siroco, 27/12/13)

"Una noche histórica para el rock de Aluche". Con esta frase, pronunciada por el mítico Mariskal Romero que salía como sorpresa para presentar el concierto, comenzó la noche. El Mariskal no quiso perderse el evento y animó al personal que llenó la sala Siroco al completo (entradas agotadas desde 20 días antes). Una sala que va perfecta para este tipo de conciertos. El sonido empezó siendo un poco saturante, pero se arregló a lo largo de las 3 o 4 primeras canciones. Rober (bajo), Campillo (guitarra), Navas (guitarra), Yopo (batería) y Beltrán (voz) saltaban al escenario y empezaban el show con El malo, cuarto corte de su reciente nuevo disco No quedan valientes, un comienzo potente con una destacable línea de bajo. Seguían con La niña rockera, canción que cae muy bien entre el público, y con Subir a las nubes, ambas del primer LP, bautizado como Todojunto. Llegaba la primera versión de la noche, una acertada y muy coreada, interpretación de Para no verte más de La Mosca. Las siguientes eran Nos dejamos la piel (lo cual quedó demostrado) y Chaq-hetera, para seguir con la segunda versión y primera colaboración. Se trata de Voy a acabar borracho de Platero y Tú con Esteban de Sinevenia. 

Era el momento de pisar el freno y empezar una ronda de 'tranquilitas' con La diosa de los ateos (una gran línea de bajo, otra vez), Baldosas, que cierra el nuevo disco, y el blusero Por jugar a ser yo (destacando la guitarra de Campillo). El ritmo se recuperó de golpe con Dos turnos sin tirar (que sonaría una segunda vez más adelante) con la colaboración de Álex de La Ley de Mantua y un juego de voces Álex-Beltrán que sonó más que bien. Entre las gallinas de la guitarra de Campillo, aderezadas con el empuje del público (que no paró de animar y corear los temas en ningún momento), llegaba Me da igual y un "medley bizarro" con versiones 'punkarras' del Juntos (Paloma San Basilio), Bailar pegados (Sergio Dalma), Mi gran noche (Raphael) y Laura no está (Nek). Grandísimo momento de la noche. Componentes de Noprocede: no borréis esta parte de los setlist futuros!!

Por delante solo queda la recta final del concierto y mucha caña. Esta sería, según anunció el grupo, la última vez que hicieran la versión de El kalimotxo de mamá de Pablo Carbonell, una canción muy resultona para los directos. Comediante adquiere en vivo mucha fuerza y velocidad para convertirse en un himno que llevó en volandas a Beltrán (literalmente, puesto que recorrió la sala sobre los brazos del público). La última colaboración fue la de Adri de Desvariados en Otra canción buenrollista, quizá un poco descolocada entre canciones con más ritmo propias del final del concierto. Era turno de No quedan valientes, single del álbum homónimo, cuya portada, por cierto, no podía ser más acertada. La imprescindible Tachar de la lista va camino de convertirse en el gran clásico de la banda. Barribajero ponía la guinda al pastel, con paseo de Beltrán abrazando al público incluido. Pero aún había tiempo para dos bises; la versión del Resistiré del Dúo Dinámico, añadiendo el famoso 'loleo' del I will survive de Gloria Gaynor, y la segunda vez del Dos turnos sin tirar. Gran noche de Rocanrol. Si se lo siguen currando, los Noprocede están destinados a seguir creciendo en el mundo del rock y a vivir muchas más noches como esta.

Extraída de la web de la banda



Setlist:

01. El malo
02. La niña rockera
03. Subir a las nubes
04. Para no verte más (La Mosca)
05. Nos dejamos la piel
06. Chaq-hetera
07. Voy a acabar borracho (Platero y Tú)
08. La diosa de los ateos 
09. Baldosas
10. Por jugar a ser yo
11. Dos turnos sin tirar
12. Me da igual
13. Juntos (P. San Basilio)/ Bailar pegados (S. Dalma)/Mi gran noche (Raphael)/Laura no está (Nek)
14. El kalimotxo de mamá (Pablo Carbonell)
15. Comediante
16. Otra canción buenrollista
17. No quedan valientes
18. Tachar de la lista
19. Barriobajero
Bises:
20. Resistiré (Dúo Dinámico)
21. Dos turnos sin tirar

domingo, 23 de junio de 2013

Crónica de Costas (sala Penélope, 21/06/13)

Cuando uno acude a un concierto de este tipo, solo espera una cosa: pasárselo en grande. Y así suele ser, salvo excepciones. Pero esta vez no fue una de esas excepciones. Fue una divertida noche, a pesar del poco público (menos de 100 personas) con un Miguel Costas bromista (“así vale, si para la gente que hay tampoco hace falta más”, bromeó mientras afinaba su guitarra). Una noche que el propio Costas nombró como especial.



La jornada empezó con Placi & Exministros y su rock clásico y sencillo, pero efectivo, que nos recordó a Los Rebeldes, La Frontera o Burning (especialmente en las lentas). Están presentando su disco Mi viejo barrio que han publicado recientemente. El sonido no fue bueno debido a la acústica de la sala, que deja mucho que desear.


Después de una intro con la canción de Heidi, era el momento de Costas. Un concierto al más puro estilo punk. Es decir, canciones cortas (más que en su versión de estudio), más rápidas, cañeras y enlazando unas con otras. El concierto empezó con varias del nuevo disco, Alguien tenía que hacerlo, y con una división en el público entre los que se sabían las nuevas y los que no. Al sexto corte, un clarísimo punto de inflexión: llegó el primer clásico de su época en Siniestro Total; Assumpta. Ya no había división, todo el mundo se vino arriba de aquí hasta el final. Casi todo el repertorio estuvo basado en el nuevo disco y en clásicos de Siniestro. Me llevé varias sorpresas de lo cañeras que suenan algunas canciones en vivo; como Nocilla, ¡qué merendilla! (que atruena), Caer, Yo estoy bien o Di que no (qué tralla en directo). Como en el concierto anterior, el sonido no fue lo mejor de la noche. En los momentos de más caña, el sonido se convertía en una bola que hacía imposible distinguir los instrumentos y la voz. No es la mejor sala de Madrid, en cuanto a sonido. El resumen es que nos lo pasamos tan bien como corresponde, con grandes temas, un concierto cañero y divertido a partes iguales y los miembros muy simpáticos. Os dejo con el setlist y con unas fotos más (pinchad sobre ellas para verlas más grandes), no sin antes reivindicar la presencia de Costas en los grandes festivales, porque es una de esas actuaciones que levantan al público. Dicho queda.

Setlist:

1. Más madera
2. El Botellón
3. No me da la gana
4. Mueble viejo
5. Caer
6. Assumpta
7. Pueblos del Mundo, extinguíos
8. Vamos muy bien (Obús)
9. Vamos
10. Dí que no
11. Diga que le debo
12. Educados para no pensar
13. Hasta los güevos
14. María
15. Bailaré sobre tu tumba
16. De hoy no pasa
17. Que corra la nicotina
18. Nocilla, ¡qué merendilla!
19. ¿Qué tal, homosexual?
20. Más vale ser punkie que maricón de playa
21. Yo estoy bien, tú estás gordo
22. Bipopilaba

Bises:
23. No somos de Monforte
24. Tipi, dulce Tipi
25. Vil Norberto
26. Todos los ahorcados mueren empalmados
27. Miña terra galega


Placi & Exministros


 

COSTAS












domingo, 2 de junio de 2013

Crónica Sonisphere Rivas 2013

Esta edición del Sonisphere llegó con muchos cambios: una jornada solo en Madrid, doblete en Barcelona, en el Miguel Ríos por primera vez, sin acampada… Todo esto generó mucha incertidumbre por saber cómo iría el festival. Ya podemos decir que fue muy bien, especialmente en lo referente a la música. He estado pensando en elegir un ganador pero me resulta tan difícil que hay dos primeros -Iron Maiden y Avantasia- con actuaciones de Matrícula y dos segundos -Anthrax y Megadeth- con actuaciones muy destacables. Y también un perdedor -Ghost- que nos aburrió mucho. Ahora vamos con todo ello, pero antes, como suelo hacer, quiero empezar mi crónica con los aspectos más negativos. Lo primero, el horario de los Maiden. Casi con toda seguridad, son los propios Maiden los que decidieron la hora, pero ver la mitad del concierto de día no mola. Tampoco creo que sea acertado dejar un show más delicado como el de Avantasia para el final (y menos con el retraso acumulado de casi una hora que hubo). El sonido fue regular durante los grupos que tocaron de día, debido al viento. No se puede culpar a nadie. Y quizá le faltó algo de potencia al sonido durante la actuación de Iron Maiden, sobre todo al principio. El tema de las entradas Black Circle tiene un gran problema y es que cuando esa zona reservada no está llena, el aspecto es de un grupo muy reducido de personas, un espacio vacío y luego el resto del público. Y eso queda mal, muy mal. Cuando está lleno, los 30€ de diferencia entre el último de Black Circle y el primero del resto no llega ni a un metro. En definitiva, no me ha gustado nada este invento. La bebida excesivamente cara y los puestos de comida escasos. Y con esto acabo lo negativo. Vamos ya con las actuaciones.
  

Quería ver a Avantasia sí o sí y en plenas condiciones, así que decidí saltarme las actuaciones de Voodoo Six y October File. Llegué para ver, ya empezados, a Red Fang. Y, aunque no sonaron mal, su stoner rock me resultó demasiado monótono. Poca gente en estos primeros compases del festival. No hay que olvidar que era viernes y que aún hay gente que trabaja (pocos, pero los hay). Seguía Tierra Santa con una actuación correcta, pero algo fría. Empezar con una lenta como Más allá de la vida en un festival no ayuda. Solo con Legendario y La canción del pirata, al final, consiguieron animar más a un público que aumentaba de número por momentos. Una de las actuaciones que había generado interés antes del festival fue la del ex Metallica Newsted. Salió con mucha fuerza y durante toda la actuación no paró de animar a la gente. Como no podía ser de otra manera, el bajo tiene mucho protagonismo en Newsted. La gente se animó mucho con su tema Soldierhead aderezado con los “¡EH!” de Jason. Triunfaron también las versiones de Metallica Creeping death y Whiplahs.  Aún es un proyecto sin madurar, pero si consiguen hacer buenas canciones, aptas para los directos, esto tiene buena pinta. Y para terminar la primera tanda, Ghost. Una actuación soporífera. No sé si sus fans se enfadarán con esto o estarán de acuerdo, pero el caso es que fue un concierto muy aburrido. La gracia de Ghost está en su puesta en escena, todos de negro, con una especie de obispo del lado oscuro. Pero solo con eso no se puede dar un concierto. Es más, a mí no me gustó ni siquiera eso. Es cierto que no les favoreció actuar con sol ni justo antes de los Maiden, pero tampoco puedes pretender animar a la gente solo moviendo tímidamente las manos. En fin, que fueron la gran decepción del festival. De aquí en adelante, todo sobresaliente. Lo vemos por grupos.


Iron Maiden arrasaron. Un espectáculo a lo grande, con mucha pirotecnia, fuego y juegos lumínicos, todo ello en el momento justo. Algunas de las columnas de fuego fueron tan altas que rozaban los focos, a pesar de la gran altura del escenario. Y, por supuesto, los Eddies tampoco podían faltar. Dickinson, como es habitual, no paró de moverse, saltar, correr y animar al público con sus ya legenderios “scream for me Madrid”. Mantiene un gran estado de forma. Pero también el resto de la banda. A Harris le vimos moverse de un lado a otro, con ganas, con una sonrisa siempre. La misma sonrisa que McBrain. Y que el resto de la banda. El loco de Gers y sus movimientos al aire con la guitarra... En fin, todos muy metidos. Y qué podemos decir del repertorio. Fantástico. Todo temazos. Todo clásicos. La línea melódica y elegante de Afraid to shoot strangers, la locura con The trooper  o Run to the hills, la inmejorable puesta en escena de Seventh son of a seventh son, el genial The evil that men do. Geniales, en serio. Con esta actuación, este setlist y esta escenografía han insultado, ninguneado, vapuleado y escupido en la cara a la del Sonisphere 2011. ¿Existe una nota más alta que Matrícula de honor? Porque si existe, eso es lo que se merecen. Lo malo de todo esto es que va a ser difícil verles en una gira tan perfecta como esta. No olvidaremos estas casi dos horas de Iron Maiden en el Sonisphere Rivas el 31 de mayo de 2013.



Iron Maiden


Y lo mejor es que la noche no había acabado, ni mucho menos. Después de reponer fuerzas con algo de comida, era el momento de ir a ver a Anthrax. Con ciertas reservas, la verdad. De hecho, les vi desde la grada. No es un estilo que acostumbre a escuchar en mi casa. Y resulta que fue mi gran sorpresa de la noche. Me habían avisado de que están en buena forma y no les creí. Pero tenían toda la razón del mundo. Dieron un concierto animadísimo, con un Belladona que no paró en ningún momento. Lo que más me sorprendió es la limpieza del sonido, a pesar de la contundencia de su trashmetal. Una nitidez única y un repertorio muy bien elegido hicieron que este fuera un concierto de altísimo nivel. Así es como entiendo yo una actuación en un festival (más si solo tienes una hora); enérgica, con un repertorio de temazos y animando al personal (un “unbelievable” de Belladona demostró que también ellos estaban contentos con la respuesta del público). No faltó I am the law  ni Indians, así como una fantástica versión del TNT de AC/DC que nos volvió locos a todos. Para terminar, el Antisocial de Trust. Un auténtico conciertazo el de unos Anthrax que venían en el cartel un poco a la sombra de los Maiden y Megadeth, pero que con esta actuación dio un auténtico golpe de autoridad en la mesa.


Ya había más de media hora de retraso acumulado cuando saltó Megadeth al escenario. Abrieron con Trust y continuaron con Hangar 18, dos pesos pesados para empezar. Sonaron un par de canciones del nuevo álbum que sale a la venta el 4 de junio, como el que da nombre al mismo, Super collider, que a mí me sonó muy bien en directo. Tampoco faltaron, como no podía ser de otra manera, Symphony of destruction, Peace sells o Holy wars, esta última como bis. El sonido fue perfecto, inmejorable. Sonó muy bien (lo repito, para que quede claro). Quizá la actuación resultó algo fría, al ir después de los animados Anthrax, pero lo cierto es que fue un gran concierto. No solo por el gran sonido, sino también por las tres pantallas propias que animaban los temas con unos vídeos muy trabajados, llamativos y personalizados para cada canción. Y, para redondear, la iluminación del escenario también fue muy acertada. En definitiva, un concierto más que destacable de Mustaine y compañía.


Y para terminar de completar esta tanda de conciertazos llegó Avantasia y nos dejó con la boca abierta. No sé ni por dónde empezar. Disfruté como un enano viendo a Tobías Sammet y al resto de grandes figuras entrando y saliendo; por orden de aparición, Ronnie Atkins (Pretty Maids), Bob Catley (Magnum), Michael Kiske (ex Helloween, Unisonic) y Eric Martin (Mr. Big), además de los coros de Thomas Rettke y Amanda Sommerville. Un elenco inigualable y, lo mejor, todos con una gran actitud. La de Avantasia era la primera actuación en España, como el propio Sammet nos recordó, así que había muchas ganas de verles. Y desde luego que no decepcionaron. Ni las horas (empezaron pasadas las 2.30) ni el frío que hacía ya en Rivas impidieron que fuera una maravilla de espectáculo. La iluminación, las grandes voces, lo animados que estaban todos y las grandes composiciones dieron a la noche un toque fantástico. Uno de los puntos fuertes fue la canción Reach out for the light con un duelo de voces Sammet-Kiske que nos puso la piel de gallina. También lo fue Breaking away que enlazaron con Farewell, con un precioso final a cappella. El concierto lo cerró Sing of the cross con todo el mundo sobre el escenario. Muy grandes. Un genial y simpático Tobías Sammet quiso darnos las gracias a “todos y cada uno” de nosotros por aguantar allí después de más de 12 horas para verles a ellos. Lo único negativo es que nos supo a poco. Fue el propio Tobías el que se encargó de recordarnos que esto no era más que una pequeña parte de todo el show que suelen dar ellos en los conciertos y nos prometió que volverían a Madrid para dar un show completo, en la próxima gira… ¡dentro de cuatro años! Se nos va a hacer muy larga la espera. Lo dicho, inolvidable el concierto de Avantasia. Consiguieron que acabara esta edición del Sonisphere emocionado.


Panorámica durante el concierto de Anthrax

Y así concluyó la edición 2013 del Sonisphere Madrid. Cerca de 28.000 personas, según la organización, casi llenaron el auditorio Miguel Ríos, con el escenario colocado más retrasado de lo habitual, pero no tanto como en el En Vivo. Con esta colocación, yo calculo que el aforo máximo sería de unas 30.000 personas. Se agradece un festival sobre terreno asfaltado, sin polvo, con gradas donde poder descansar tranquilamente, con muchos baños (los propios del recinto y los móviles instalados) y con varias barras para evitar esperas. También está bien que no haya que cambiar el dinero por tickets como en otras ediciones, así nos quitamos colas. En definitiva, hemos ganado mucho con este cambio de recinto. El resumen es que hemos disfrutado mucho, mucho, especialmente con Iron Maiden, Avantasia, Anthrax y Megadeth. Tanto, que dos de estos, el concierto de Iron Maiden y el de Avantasia, entran directamente en mi lista de 4 o 5 mejores conciertos que he visto en mi vida (por cierto, otro de ellos es el de Twisted Sister en otro Sonisphere, el de 2011). En lo musical, este Sonisphere ha sido un éxito.